No viajes a Laos conmigo! ¿Por qué? sigue leyendo…

Mi viaje a Laos

…Acabo de llegar de la estación de autobuses de Chiang Mai, cuando un coche me atropella y me hace volar dos metros. No lo vi venir. Compruebo si todos mis huesos están todavía en su sitio o perdí algunos de ellos en el camino. Estoy un poco conmocionado y tengo varias magulladuras pero eso es todo. Parece que esta vez también voy a salir esta.

Me pongo en pie, busco el tipo que acaba de atropellarme, pero se ha ido. Sólo recuerdo que tenía un coche blanco. Hijo de puta…

Pero empecemos desde el prinipio

Es domingo por la mañana, le echo un vistazo a mi pasaporte y descubro que mi visado tailandés va a expirar en dos días. MIERDA! Necesito un visado nuevo y ni siquiera sé dónde está el consulado tai más cercano. Después de una búsqueda rápida, descubro que la opción más barata desde Chiang Mai es tomar un autobús nocturno a Vientiane, la capital de Laos, y solicitar una visado nuevo allí.

Voy a escribir una guía paso a paso sobre cómo hacer una VISA run en Laos durante las próximas semanas. Hoy sólo quiero compartir mi experiencia personal, sin centrarme demasiado en asuntos prácticos.

El lunes por la tarde me voy a la estación de autobuses. Sólo llevo algo de dinero, mi pasaporte, mi iPod, mi Canon Reflex, mi laptop (soy adicto al trabajo, lo siento), una camiseta y dos pares de ropa interior. El plan consiste en pasar la noche en el autobús que me llevará a la frontera con Laos, ir directamente al Consulado de Tailandia en Vientiane, solicitar el visado, conseguir mi visado al día siguiente y partir tan pronto como sea posible. Lo sé, Laos es precioso y toda esa mierda, pero tengo que trabajar. No hay tiempo para turismo en estos momentos. No para mí.

Camino por la calle y le pido al primer conductor de tuk tuk que veo si me puede llevar a la estación de autobuses.

«200 Bath», dice .

«Que mierda dices, no soy un turista vamos, 80 Bath!»

«No, amigo, estación muy muy muy lejos, 150 Bath».

«Vamos, son diez minutos si tomas la Super Highway y por cierto no pagas ninguna tasa, ¿verdad? Es pura ganancia, vamos hombre… »

» Ok, ok, 120 Bath. »

» 100″ le digo con una gran sonrisa .

» Ok, vamos! »

Sé que todavía me ha estafado y un tailandés pagaría 60 Bath como máximo. Pero yo soy un farang y no puedo lograr nada mucho mejor. Y no tengo tiempo para tomar un taxi que puede tardar una hora en llegar a la estación.

Y, por cierto, el llamado «Super Highway» es una calle de mierda llena de motos y tuk tuk. «So So Highway» habría sido un mejor nombre.

Mientras estamos girando a la derecha en la salida de la autopista un coche enviste el tuk tuk. Una de las tres ruedas pierde el contacto con el asfalto y casi vuelca. Después de unos momentos de pánico, el conductor se las arregla para mantener el tuk tuk sobre el asfalto.

Es un maestro! Se merece mi 100 Bath. El conductor me dice que me pierda y comienza a discutir con el dueño del coche que se acaba de abalanzar sobre nosotros. Cruzo la autopista y camino hacia la estación .

La sorpresa en el Consulado Tai

Ya es martes por la mañana cuando llego a Nong Khai, cruzo el río Mekong, entro en Laos y voy directo al consulado tailandés de Vientiane en una minivan. Conmigo dos chicos franceses, la chica tai de uno de ellos, y un alemán. Excepto la chica, todos estamos allí por el mismo motivo: renovar nuestro visado para Tailandia.

Cuando la minivan nos deja en frente del consulado son las 10 de la mañana levanto la mirada y el único pensamiento que se me viene a la mente «Mierda!». Hay cientos de personas acampadas en el jardín del consulado. Y, como puedes imaginar, todos están allí por la misma razón: conseguir una visado para Tailandia. Tomo mi número: 304. Miro el contador: 37. Sí, ley de Murphy .

«OK, me voy a tener que esperar un buen rato» me digo.

Voy al bar de enfrente para comprarme un batido de mango y empezar a trabajar. Pero veo a los chicos franceses que estaban conmigo en la camioneta y hago un error terrible: me siento a charlar con ellos.

Están bebiendo cerveza Lao, así que pido una cerveza también. Sólo una. Sí, sólo una … Nos presentamos. Jean es un fotógrafo de cuarenta años que se casó con una chica tailandesa y vive en Korat. Un tipo gracioso, con un montón de historias de sus clientes y de la vida en Tailandia (vive aquí desde 2003). Michel es … No tengo ni idea de lo que hace o donde vive en Tailandia. No habla mucho. Sólo sé que está aquí con su novia tailandesa porque necesita un nuevo visado.

Así que bebemos

Después de la primera cerveza pedimos dos cervezas más. Hace años que no hablo francés y al principio no puedo evitar que se me escapen multitud de palabras en inglés en mi discurso, como por ejemplo: «Et alors les gars, where do you venez?»

Me siento avergonzado. He vivido en Francia durante cinco años, debería ser capaz de hablar francés, pero … bueno …

Pido el menú a la camarera y señalo el pollo frito con papaya. No me gusta beber antes de la comida por lo que almorzar temprano se ve como la única opción. Ella responde:

«¡No!»

«Ok, entonces ¿puedo tomarme esto?» Digo, mientras apunto a una ternera con verduras.

«¡No!»

Nos echamos unas carcajadas.

«Ok, lo que sea, dos cervezas Lao por favor!»

«Vous etes aussi ici pour votre visa?» escuchamos desde atrás. Otro chico francés que, mientras espera su turno, ha decidido hacer lo único que se puede hacer en estos casos: beber. Su nombre es Robert. Lo invito a unirse a nuestra mesa. Tiene suerte, consiguió el número 224. Y tiene una historia interesante: Está casado con una chica tailandesa y vive en la jungla tai cerca de la frontera con Laos.

«Santé for the jungle!» Digo, antes de terminar mi cerveza.

Alrededor de las tres de la tarde Robert finalmente puede aplicar por su visado y luego vuelve para beber con nosotros mientras la novia de Michel, Pan, parece cada vez más molesta.

Estas demasiado borracho para obtener una visado

A las cuatro y media por fin me toca, puedo aplicar para mi visado, pagar los 1.000 Bath y volver al bar donde Robert me está esperando. Después de cinco minutos, Jean y Michel están de vuelta también.

Silencio.

«¿Qué pasa?» Digo.

«Me denegaron mi visado, dicen que estoy demasiado borracho,» dice Michel.

«Queeee?» Grita Pai, «Tu mottafuckar, es la segunda vez que te deniegan el visado porque estás demasiado borracho! ¿Y ahora qué? Vamos a Vietnam? No lo puedo creer! »

«Bueno cariño … Supongo que podemos ir a Malasia, que me lo dieron la última vez …» dice Michel, todo cabizbajo.

De vuelta a Tailandia

El día después recupero mi pasaporte – con mi nuevo visado impreso en él – en torno a las dos de la tarde. También hay el chico alemán que estaba en la furgoneta que nos trajo desde la frontera a Vientiane. Él me dice :

«Oye, ¿vas a Chiang Mai? Si quieres podemos viajar juntos. »

«Ok, cool», afirmo, sin pensar demasiado.

A continuación, conseguimos un minivan que nos lleva de nuevo a la frontera, por lo que podemos cruzar de nuevo el río Mekong, llegar a Nong Khai y tomar un autobús nocturno para llegar a Chiang Mai mañana por la mañana .

El alemán es un autoproclamado artista de cuarenta y cinco años. Trabaja en … honestamente no lo entiendo. No, en serio. Dice ser el creador de un material revolucionario que combina los conocimientos de los artesanos japoneses y de los indígenas colombianos. Tiene como objetivo vender sus creaciones en un museo no especificado y varias galerías de arte … el problema es que todo es un poco confuso y no consigue explicarse muy bien.

«Y tu, ¿qué haces ?» me pregunta.

«Yo escribo», le digo, con la esperanza de que no pregunte demasiado. Para mi satisfacción prefiere hablar de su arte, utilizando conceptos abstractos para parecer más misterioso.

«Mira, yo estoy desarrollando esta idea desde hace más de dos años, se trata de un concepto nuevo, pero ahora ha llegado el momento de hablar con este y aquel»

«Entiendo» Hago que sí con la cabeza a pesar de no haber entendido nada «uno debe saber cómo venderse a si mismo». Utilizando una frase de circunstancias, ya no sé qué decir y parece grosero ignorarlo.

«No, ¿cómo puedes decir eso, yo no soy una puta!» Estos artistas, vestidos de perroflautas son tan jodidamente sensibles.

«Me refiero, tus obras son tu propia creación y, como tales, son inseparables de tu persona, por lo que cuando argumento lo de saber venderse a uno mismo, no significa de una manera física, pero en sentido figurado. Digamos que tienes que hacerte conocer a ti mismo y, al mismo tiempo, tu arte».

Es un concepto bastante simple para mí. ¿Por qué crees que las pinturas de Picasso valen millones, mientras que una copia, incluso si es perfecta, no vale nada?

«No no no no, si realmente eres un escritor debes saber que las palabras son importantes. Hay que ser preciso en la elección de las palabras, ¿cómo puedes decir que me vendo a mí mismo?»

Azz, llevamos en la minivan menos de diez minutos y ya se las ha arreglado para hacerme enojar. Alemán de los cojones. Como no quiere callarse al menos consigo cambiar la temática de forma que podemos cruzar la frontera en paz y coger un tuk tuk a la estación de autobuses en Nong Khai, donde llegamos a las cinco de la tarde .

¿Puedo ir a Chiang Mai por favor?

Pedimos dos billetes a Chiang Mai, pero están agotados. Como sospechaba, vamos a tener que pasar la noche en Nong Khai. Compramos dos billetes para mañana (746 Bath, el autobús saldrá a las siete de la tarde), encontramos un hostal barato y pasamos la noche allí.

El alemán sigue hablando de su arte. A las once de la noche cambia de tema, y empieza a explicarme por qué se decidió hacerse su sitio web él mismo en lugar de usar WordPress (la forma más sencilla y rápida, este sitio web funciona con WordPress).

«Mira, mi sitio es muy importante, es por eso que estoy trabajando en ello desde hace dos años y aún no está listo.»

«Perfecto, a mi me tomó cinco horas construir mi sitio web, prefiero escribir, hacer dinero o perseguir a chicas en vez de construir sin parar un sitio web por dos años … »

«No lo entiendes, tengo que VENDERME A MÍ MISMO… » Me echo a reír a carcajadas… no lo entiende, así que tengo que explicárselo:

«Esta tarde me dijiste que no debería decir que un artista se vende a sí mismo, pero ahora usas mis mismas palabras, hehe ¿te convertiste en una prostituta al cruzar la frontera o qué? Jaja.»

Él sonríe y dice: «Tienes razón, no debería decir eso».

Bueno, al menos tiene un poco de sentido del humor. Es probablemente mejor de lo que pensaba. Me voy a dormir con un poco de esperanza para la raza humana.

Sí, quizás pueda

Pasamos el día en una cafetería, así que finalmente me las arreglo para volver al trabajo. El chico alemán es en realidad muy interesante y me enseña un montón de cosas acerca de los kanji (caracteres japoneses) y el norte de Tailandia. Por ejemplo, me cuenta que el té verde que compré en Chiang Mai no es chino, incluso si la etiqueta está escrita en mandarín. Crecen el te en la frontera con Myanmar, donde hay una gran cantidad de inmigrantes chinos que escaparon allí después de que Mao Zedong tomó el poder… Creía que todos estaban en Taiwan, pero parece que me equivocaba.

A las seis y media de la mañana nos dirigimos a la estación y subimos al autobús. Empiezo a relajarme, pero es demasiado pronto para eso. Al poco tiempo un tipo nos dice que tenemos que cambiar de autobús en Udon Thani, porque ese es un autobús súper VIP, lo que sea que eso significa. Me siento estafado, sobre todo porque sabemos que hay otras personas que han comprado el mismo billete que nosotros, pero el tipo sólo nos está pidiendo a nosotros de cambiarnos de autobús.

Defiende tus derechos!

Nos volvemos paranoicos pensando que han hecho overbooking del autobús y quieren mandarnos en alguna minivan de mierda. El alemán se vuelve loco. Llama a su amigo tailandés y le pide el número de la policía.

«Sabes, en Tailandia hay una policía especial para los turistas, los llamamos y la empresa pierde su licencia.»

No estoy contento con esto … Quiero decir, soy italiano, desconfío de la autoridad por definición, sobre todo de la policía. Pero estoy con el chico. Si quieren estafarnos que se jodan, vamos a llamar a la policía.

Luego llama a la oficina de la empresa de autobuses y les informar que va a llamar a la policía si tratan de hacernos cambiar de autobús.

«¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Tenemos que luchar, ¿estás conmigo?» el alemán dice después de darse cuenta que estoy leyendo un libro en lugar de llamar a mis amigos o recopilar datos de otros viajeros.

«Bueno, no hay nada que pueda hacer ahora, tal vez arreglaron ya el problema, tal vez nos dejarán quedarnos en el autobús … estamos en Asia, siempre hay problemas, pero por lo general se arreglan. »

«Ja, yo estoy haciendo toda la lucha, por eso estás tan relajado.»

«Sí, tienes razón». Sigo leyendo. Estoy con él en esto, pero la verdad es que lo único que me importa es volver a Chiang Mai y trabajar. Mejor me tomo una minivan que pasarme la noche en Udon Thani a discutir con la policía. Ni por asomo pasaré la noche en Udon Thani.

Cuando llegamos allí, el mismo hombre de antes nos pide amablemente de cambiar de autobús.

«Las chicas de arriba compraron el billete después de nosotros y pagaron lo mismo, ¿por qué tenemos que cambiar de autobús? Pídeles a ellas cambiarse de autobús!» dice el alemán.

«Voy a llamar a la policía», añade el alemán. El tipo sube las escaleras y después de un minuto las dos chicas se van y saltan en el otro autobús, que está justo en frente de nosotros. El chico vuelve a nosotros y nos dice:

«Las chicas se cambiaron de autobús, todo el mundo con un billete de 746 Bath tiene que cambiar, esto es un bus súper VIP y el billete cuesta 950 Bath. »

«No vamos a cambiar de autobús! Me vendieron un billete en Nong Khai, y me dijeron que este era mi autobús, ¿por qué debería cambiarme? Llamo a la policía», dice el alemán.

«Está bien, llama a la policía», dice el tipo.

«Ok a la mierda», le digo al alemán «Hicieron un error, no nos dijeron que teníamos que cambiar de bus. Pero la verdad es que esto no es nuestro autobús, compramos un billete para el autobús más barato que esta en frente nuestro, tomémoslo y volvamos a Chiang Mai » .

«No no no, quién sabe cómo es ese autobús, nos vendieron un billete para este bus, no es así como deben hacerse las cosas, llamo a la policía … »

«Oye, la chica que nos vendió el billete apenas habla Inglés y probablemente nunca fue a la escuela. Cometió un error, pero joder estamos en el autobús equivocado… después de todo, no pagamos 950 Bath, y las otras chicas también cambiaron de autobús, no me siento bien estando aquí, lo siento, pero me voy a cambiar de autobús» .

Y abandono el autobús. El tipo que trabaja para la agencia me da las gracias por la comprensión y me abraza, puedo sentir su miedo… la cagaron pero ahora si no nos vamos, o peor aún, llamamos a la policía, la agencia probablemente va a castigarle, incluso despedirlo. ¿Y para qué ? Porque se olvidaron de explicarnos que teniamos que cambiar de autobús. A la mierda.

El nuevo autobús…

En este punto, el alemán no tiene otra opción y me sigue al otro autobús, que es más viejo, pero se ve bien. Finalmente dejamos Udon Thani, pero al cabo de veinte minutos, el autobús se detiene en medio de la nada. Nos quedamos allí diez minutos, luego veinte.

«Este jodido autobús está roto», dice el alemán. Me bajo del autobús para comprobar la situación y tiene razón. El autobús está estropeado y el conductor está tratando de arreglarlo, pero la realidad es que no tiene idea de que hacer. Vuelvo dentro.

«Sí, el autobús está roto.»

«Ves? Te lo dije, no tendríamos que haber dejado el otro bus, son unos estafadores!»

«Bueno, no creo que alguien podía predecir que este autobús se iba a romper… cualquiera, me voy a bajo. »

Después de otros diez minutos, todos los pasajeros, alrededor de cuarenta personas, están afuera mirando al conductor que no sabe cómo arreglar el motor del autobús. El encargado nos explica, en tailandés, que van a poner un nuevo autobús para nosotros. Un monje budista traduce al Inglés para los quince farang (extranjeros) que están allí. En este punto, una chicha inglesa explota:

«Joder joder joder quiero volver a Udon Thani, esta empresa es una mierda, no me fío de ellos!» El monje la mira y pacíficamente le dice:

«No te preocupes mi hermana, otro autobús se acerca… »

«Vete a la mierda, yo quiero volver a Udon Thani. »

«Hermana tranquila, todo va a estar bien.»

Resumiendo historia, después de una hora llega un nuevo autobús, mucho mejor que el anterior. Permiten subir sólo a los extranjeros y los monjes. Después cierren las puertas y, supongo le dicen a los tais que tienen que volver a su casa porque no hay espacio para todo el mundo (el autobús ya estaba medio lleno).

Los tailandeses protestan, pero no hay mucho que puedan hacer. La agencia es inteligente. Ellos saben que tienen que pagar un hotel para nosotros si no nos traen a Chiang Mai. Pero la gente local pueden volver a sus casas.

Desde Laos a Tailandia

Epilogo

Me pongo a hablar de nuevo con el alemán, y me dice que tiene un nombre español porque nació en Ecuador. Yo le digo:

«Es gracioso, ni siquiera sé tu nombre.»

«Sí, soy pragmático, no digo mi nombre a personas que no quiero volver a ver».

«Ok, cool», digo, aunque tampoco creo que quiera volverlo a ver, no hay necesidad de ser malo. De todos modos, vamos a llegar a Chiang Mai pronto y la vida es bonita. Me pongo a leer de nuevo y ya no voy a hablar más con él.

La mañana después llegamos a la estación de autobuses de Chang Mai y tomo taxi a mi casa. Tan pronto como me bajo del habitáculo un coche blanco se abalanza sobre mí y casi me mata. Pero esto ya te lo conté.

Photo Credits: Creative Commons License Mekong River Laos – 2006 by Smulan77

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