Viaje a Qufu, la ciudad de Confucio

Viaje a Qufu - La ciudad de Confucio

Habíamos pasado las últimas cinco horas y media buscando postura en un autobús con asientos de tela blanquiazul. Es el tiempo que dista Qufu 曲阜 de la sorprendente ciudad costera de Qingdao 青岛 (ambas localidades de la provincia de Shangdong).

Mi cabeza aún intentaba encajar las piezas de un puzzle con bañistas de camuflaje, varones Dandy en un club de fitness improvisado, vendedores de humo y jeringas inyectadas en las algas de la costa de la capital de la cerveza china.

Cuando de repente, nos avisan para que bajemos apresuradamente del autobús, sin apenas tiempo para darnos cuenta de que no teníamos ni la más remota idea de cómo llegar al hostal que habíamos reservado.

El sol había caído hacía horas y el cableado de la ciudad natal del Maestro Kong (del chino Kong Fuzi 孔夫子, o Confucio por su transcripción fonética al alfabeto latino) aún no llegaba hasta la parada imaginaria en la que nos encontrábamos.

Pero el aturdimiento y la incertidumbre nos duraron pocos segundos, hasta que de la más absoluta oscuridad surgió un aparente triciclo a motor, conocido entre los locales como sanlunche (三轮车 literalmente, vehículo de tres ruedas).

Como ya sabíamos el nombre de nuestro proveedor de techo y agua caliente para esa noche, llegar hasta ahí fue cuestión de minutos en un agradable paseo nocturno por la arteria principal de Qufu.

Comercios de ropa, un pálpito incansable de luces de colores, una discreta pero bien conservada muralla y la quietud de la noche nos daban la bienvenida a esta pequeña localidad por la puerta del extremo sur.

El eficaz shifu se despidió con una sonrisa mientras hacía hueco en su bolsillo a sus bien merecidos 30 Yuan. Por fin en el hostal.

El International Youth Hostel de Qufu es una muy recomendable opción para una estancia corta en la tierra natal de Confucio. Las instalaciones son básicas pero la decoración ayuda a sentirse coetáneo del Maestro.

A pesar de ser un albergue juvenil, sólo compartíamos estancia con un par de turistas nacionales, una pareja de extranjeros y un artista marcial de Belice.

En los alrededores de Qufu hay una escuela de Kung Fu Shaolin que desde 2008 enseña ésta y otras especialidades marciales a estudiantes de todo el mundo.

En el momento de nuestra llegada, un monje Shaolin sermoneaba apaciblemente al beliceño que, con actitud irreverente, negaba una tras otra las acusaciones de su maestro.

Como consecuencia, el pupilo se vio forzado a abandonar la escuela y se alojaba en nuestro hostal, a la espera del próximo tren que le llevara a Beijing.

Y es que en 2011 se inauguró la línea ferroviaria de alta velocidad que une Beijing y Shanghai y que tiene parada en Qufu (la Qufu East Railway Station), a unos pocos kilómetros al sureste de la ciudad.

La política anti-confucianista que llevó a cabo Mao es un secreto a voces. En aquel entonces nadie hubiera imaginado que, tan sólo unas décadas después, la ciudad en que nació y murió el Maestro Kong fuera tan accesible.

Sin embargo, los líderes comunistas modernos están apostando, desde la década de 1980, por retomar los valores confucianos y reivindicarlos como inherentes a la historia y la cultura chinas.

En este marco, Qufu actualmente se sitúa en los primeros puestos de una lista con los 24 destinos de mayor interés cultural anunciados por el Estado.

Con este objetivo, el gobierno ha hecho una inversión millonaria para la construcción y mejora de las infraestructuras y para la remodelación y conservación de las atracciones turísticas principales de Qufu, los llamados “Tres Kong” (三孔 sankong, o los tres lugares confucianos).

Desde 1984, se conmemora anualmente en esta pequeña localidad el aniversario del nacimiento del pensador chino. Una ceremonia que hoy en día tiene una semana de duración y que, además, acoge dos entregas de premios de alcance internacional.
Las comitivas que en el siglo XXI celebran el cumpleaños de Confucio y se alojan en el Shangri-La Hotel de Qufu entorno al 28 de septiembre, recuerdan a las de los emperadores que, más de dos mil años antes, empezaran a ofrecer sacrificios en su memoria.
El Maestro Kong, sin embargo, no sólo ha tenido adeptos a su doctrina, sino también numerosos enemigos tanto en vida, como a lo largo de la historia tras su muerte, en el año 478 a.C.

Los no pocos opositores a sus principios han cometido atrocidades para desmitificar la venerable imagen del pensador. Sin embargo, el calado de sus enseñanzas ha sido tal, que sus incansables fieles han ido remendando las heridas ocasionadas, evitando así que la figura del Maestro quedara en el olvido.

Los secretos de estos avatares los guardan a buen recaudo las decenas de árboles centenarios que aún se yerguen (algunos con ayuda de soportes) en los complejos que conforman los “Tres Kong”. Éstos son, el Templo de Confucio (孔庙 Kong Miao), La Mansión de la Familia Kong (孔府Kong Fu) y el Cementerio de Confucio (孔林Kong Lin).

Estatua de Confucio

La visita

El Templo de Confucio

El Templo de Confucio es el más claro ejemplo de cómo la devoción de los emperadores y altos cargos chinos ha prevalecido a los desastres naturales y otros destrozos cometidos con manos humanas.

Fue erigido en su honor al año de su muerte sobre lo que fuera la casa donde habitaba. Ese lugar le pertenece hoy a la Sala Dacheng (大成殿 Dacheng Dian, o Sala del Gran Logro), edificación principal del complejo y punto más alto del centro urbano de Qufu (ningún edificio puede superar los apenas 30 metros de altura de éste).

Por muy inverosímil que parezca, los centenares de turistas que se aglutinan en las más de cien construcciones de las que se compone actualmente el templo, no consiguen arrebatarle la magia al lugar.

La Mansión de la Familia Kong

En un corto paseo hacia el sur desde el International Youth Hostel de Qufu, se llega al Templo de Confucio y, justo detrás de éste, a la Mansión de la Familia Kong. Estas instalaciones fueron construidas, en primera instancia, para alojar a los miembros de la familia encargados de cuidar y limpiar el templo y la tumba del gran Maestro.

No obstante, debido a que a varios descendientes de Confucio les fueron concedidos títulos aristocráticos, la casa familiar se fue convirtiendo en una enorme mansión de más de cuatrocientas habitaciones.

En ella vivieron los herederos del filósofo hasta la 77ª generación, que se vio forzada a emigrar a Chongqing durante la segunda guerra sino-japonesa en 1937. Actualmente, las nuevas generaciones residen en Taiwan, aunque se dice que un quinto de la población de Qufu, de apellido Kong, forma parte de la familia extensa del Maestro.

El Cementerio de Confucio

A algo más de un kilómetro al norte del Templo y la Mansión, se halla el bosque que alberga la tumba de Confucio y de otros más de cien mil de sus discípulos y descendientes. Los sepulcros más antiguos datan de la dinastía Zhou (1046-256 a.C.) y los más modernos pertenecen a la 78ª generación de los Kong.

Lo más impresionante de esta gran necrópolis es apreciar las cicatrices de las batallas a las que se han tenido que enfrentar las sepulturas que se esconden tras los diez mil árboles maduros que custodian este bosque.
Desconozco si por descuido o por intentar mantener intacta la memoria histórica, pero llaman la atención los montículos excavados, las estelas funerarias decapitadas o los hachazos en los troncos con artrosis, signo de las más despiadadas hazañas contra el sabio y su legado.

Lo cierto es que es, de los “Tres Kong”, el que menos visitantes recibe; quizás por su condición de camposanto, quizás porque está un poco más alejado de los otros dos escenarios.

Sin embargo, para mí es el más interesante de ellos. Primero porque es una joya a nivel histórico y cultural, una increíble paradoja de la supervivencia. Y segundo porque flota en el ambiente un halo de misticismo y autenticidad que es difícil de encontrar en otros lugares de esta índole, y sobre todo, en China.

En resumen, para amantes de la historia, estudiosos de la filosofía y demás curiosos, Qufu supone una visita obligada. Además, las mejoras en el acceso y las infraestructuras, no sólo han beneficiado a los viajeros, sino a una gran parte de su población, que en los últimos años se ha volcado en el negocio del turismo.

Información útil para organizar la visita a Qufu

Información sobre la ciudad

Qufu se considera una ciudad pequeña-mediana con seiscientos mil habitantes. Se encuentra situada en la parte occidental de Shandong, lejos de la costa, donde están ciudades más importantes com Qingdao y Yantai, y al sur de la capital de la región, Jinan.

Cómo llegar

Si viajas a Shandong, es fácil llegar a Qufu: no muy lejos del centro de la ciudad se encuentra la estación de trenes de alta velocidad Qufu East (曲阜东), a la que llegan trenes procedentes de las principales ciudades.

Si llegas a Qufu desde Beijing, Shanghai o las principales ciudades de Shandong, lo harás por la Qufu East Railway Station (曲阜东站). Está a una hora del casco antiguo y para llegar al templo de Confucio (孔庙), puedes tomar un taxi que te costará unos 30 Yuan o el autobús K01, que el billete cuesta 1 Yuan.

Si eliges el autobús, pregunta dónde está la parada, pues no es fácil de encontrar (tienes que regresar a la estación y salir por el lado este).

Cuánto tiempo se necesita para visitar Qufu

Un día es más que suficiente para visitar Qufu. Aún conserva las características de una típica ciudad china, rodeada de murallas, con un pequeño canal que bordea el perímetro, edificios bajos, imponentes puertas que marcan la entrada al casco antiguo y la presencia de una torre del tambor.

Dónde dormir en Qufu

Si vas a pasar una noche en Qufu, cuando salgas del bosque vuelve por Gulou North Road, y frente al templo de Yanhui (颜庙) encontrarás un agradable hostal juvenil (曲阜青年旅舍).

Consejos

Si estás en Qufu de pasada y no tienes intención de llevar contigo el equipaje, el supermercado a la derecha de la salida de la estación hay un letrero que pone 超市 done hay un servicio de consigna de equipaje por 20 Yuan al día.

La consigna de equipaje cierra a las 9, y se tarda una hora en llegar a la estación en autobús desde Qufu.

Atención, no hagas caso a las ofertas que te harán al entrar al supermercado (tours organizados o furgonetas privadas), los precios son desproporcionados.

Photo Credits (first photo): Creative Commons License DSC_5367 by drnan tu

1 comentario en “Viaje a Qufu, la ciudad de Confucio”

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